jueves, 5 de noviembre de 2015

La raíz del mal...

Lo ocurrido el último domingo en Tumbes en el encuentro entre José Chiroque Cielo y Sport Boys de Tocache es una muestra más del circo en que se ha convertido nuestro fútbol, cada vez más informal y en el que las reglas y el fair play siguen siendo un verdadero saludo a la bandera.

La historia ya es conocida. Un equipo necesita remontar una goleada de escándalo para avanzar a la siguiente etapa y de forma milagrosa lo consigue en medio de acusaciones de agresiones, arreglos por debajo de la mesa y hostigamiento contra el rival. Esto es precisamente lo que le ocurrió el último fin de semana a José Chiroque Cielo, elenco que logró lo impensable y obtuvo su pase a octavos de final de la Copa Perú.

Del otro lado quedó un Sport Boys de Tocache que viene denunciando irregularidades en el arbitraje y agresiones sufridas antes, durante y después del encuentro pese a que el pseudo oficial de seguridad del encuentro sale a declarar a los medios que todo ocurrió "dentro de lo normal"; eso es algo que no se lo cree ni el mismo. Algo extraño ocurrió en Tumbes, algo raro y turbio manchó el compromiso... pero los afectados no tienen como probarlo.

Con los cambios que se han realizado en el formato de la Copa Perú y gracias al cual la FPF recibe un "aporte significativo" de parte de los clubes por concepto de participación, resulta impensable que la Federación no se digne a tener una triste cámara que pueda documentar las incidencias en cada encuentro y que a final de cuentas sirva al menos como sustento en caso de denuncias, tal y como ocurrió el último fin de semana.

Si bien la Copa Perú sigue siendo un campeonato 100% amateur que injustamente da un cupo a Primera, es inconcebible que la FPF no esté en capacidad de asumir las riendas de su propia criatura y no brinde la seguridad del caso a los participantes. No basta con dejar la seguridad y correcto desarrollo de los compromisos en manos de las Ligas Departamentales, ya que muchas de ellas se manejan de manera informal y la mayoría de sus presidentes buscan el beneficio propio.

La Copa Perú estrenó un nuevo sistema en 2015, pero que a final de cuentas sería irrelevante si los escándalos de siempre se siguen dando y se justifican gracias a la estúpida frase de "estamos en el Perú". Si la FPF no garantiza la transparencia y legalidad del certamen de nada servirán las cambios que puedan darse en el formato, simplemente la Copa Perú con sus criolladas y vivezas seguirá siendo más de lo mismo.

Redacción SP - Twitter: @SegundaPeru

1 comentario:

Anónimo dijo...

buenos dias estimados amigos,lo que hoy se dice ya no es novedad para los sr de copa peru,siempre sucede lo mismo,y nadie dice nada la copa peru es la perfeccion del futbol pero si fuera la primera y la segunda lo cierran los estadios y los llamados comisarios par ellos todo esta bien es mas se quejan porque pieden asi dices estos INNOMBRABLES , es un asco de personas que solo sirven par pedirle dinero y aprovecharse de un pueblo para CIMEAR y decirle aqui mando yo o no SR OBREGON Y ESTO QUE NO ESTA TUPAYACHI SU YUNTA , ESTAFADORES,a estos individuoa deberian ser fusilados por ipocritas engañar a los equipos estos meses es cuando sacan para su navidad y las queridas o me equiboco .